Tesina

Publicado en por Taller de Redacción

TESINA Algunas licencias universitarias ofrecen a los estudiantes la opción de recibir este grado mediante un examen que se conoce con el nombre de tesina y que, por lo general, se combina con un examen global de conocimientos que consiste en la exposición de una temática, decidida habitualmente por medio de un sorteo, lo que no dispensa sobre la réplica oral sobre la tesina. La diferencia fundamental de la tesina es su mayor brevedad respecto de la extensión de la tesis, pues se trata de un texto de alrededor de 30 cuadrillas, aunque esto puede variar de acuerdo con los lineamientos de cada consejo técnico. En rigor, constituye un mecanismo que busca aumentar la eficiencia Terminal de las licenciaturas, dando una alternativa de examen que no tenga que cubrir el requisito de la tesis que siempre es un trabajo de mayor envergadura. La tesis está concebida como un examen que pone a prueba la capacidad del estudiante para desarrollar una temática con límite de tiempo. Su brevedad tiene la ventaja de que exige una revisión menos exhaustiva de la bibliografía pertinente y que la redacción obliga también a un menor número de cuadrillas. La brevedad, sin embargo, es ambivalente, porque como contraparte exige una delimitación más precisa del tema y asimismo una argumentación más escueta y certera. En suma, requiere de la capacidad de síntesis. Suele considerarse como característica específica de la novela el poder desarrollar una o varias tramas paralelas al lado de la principal, mientras el cuento tiene que prescindir de esta red de historias aledañas para redactar de manera concentrada una trama única. Puede establecerse un paralelismo en el que la tesis podría asemejarse a la novela y la tesina al cuento. Esto es, en tanto que en la tesis se puede dedicar capítulos a las temáticas que acompañan al tema principal, en la tesina hay que ir directo al grano y prescindir de todo aquello que ocupa un lugar secundario. La tesina, independientemente de su brevedad, tiene que cumplir con los requisitos de demostrar un conocimiento de la bibliografía sobre el tema, de responder a un carácter sistemático de abarcar la temática que dicta el objeto de estudio y de cumplir con los diversos requisitos del rigor científico como pueden ser la metodología o el empleo exacto de los términos técnicos. Aspectos todos éstos que hemos explicado en la introducción a este capítulo de géneros académicos y a cuya lectura remitimos. Puede ser útil igualmente consultar el apartado “Tesis o libro” de este capítulo, donde se encontrarán sugerencias sobre cómo delimitar el tema y en general los pasos para elaborar una tesis.
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